Por un EMBARAZO, NACIMIENTO Y CRIANZA mejor

¿Existe algo más trascendental que decidir traer una nueva vida a este mundo? Desde la crianza ecológica sentimos que uno de los mayores pasos que pueden darse dentro de la vida en familia se inicia en el momento en que como adult@s elegimos concebir. 

La gran labor del nido humano será amar y proteger, la semilla, que crece dentro del vientre materno encargándose de proporcionar el entorno necesario para que la pequeña criatura indefensa nazca y continúe su desarrollo. Al tiempo que se protegen sus ritmos de maduración y necesidades biopsicológicas, así nace el documental criaturas.org:

Es a lo largo de todo el embarazo y en el seno de la familia donde las criaturas adquieren o no, la madurez suficiente para poder desarrollar la base de su posterior salud posterior.

Nos encontramos ante los años más vulnerables de la vida, años en los que además de establecerse la capacidad humana para percibir e integrar las propias necesidades vitales, a las otras personas y al mundo. De las relaciones que compartimos dentro del nido familiar y de la convivencia con nuestro entorno mas cercano,  brotaran las propias actitudes y hábitos infantiles, reflejo en su mayoría de sus propias vivencias y experiencias vitales. 

Sabemos que la vida familiar no es siempre idílica y en cualquier momento puede que aparezcan dificultades e imprevistos, y la mamá o la figura vincular de referencia como todo ser humano, podría perder su centro emocional.  Es muy fácil llegar a creer que tenemos superpoderes, pero lo cierto es que no siempre nos ha de ser fácil dar lo que no nos dieron, sobre todo si descuidamos nuestros niveles y acumulamos estrés o cansancio.

Aunque a simple vista no se perciba la calidad y la presencia son esenciales durante la crianza ¡Así que si en algún momento sientes que necesitas un respiro, es porque tu cuerpo también lo necesita!  Es de vital valor que las personas que cuidamos, nos permitamos estar en profundo contacto con nuestra vida emocional.

En estas primeras fases, de la frágil vida infantil, el sistema nervioso todavía inmaduro no es capaz de regular la hormona de cortisol, por si mismo. Una  sustancia que fabrica el organismo como reacción al estrés.  Para recuperar el alterado equilibrio interior nuestras criaturas necesitan sentir nuestra complacencia. Una de las funciones más importantes de la madre, en su ausencia, la persona que realice su función.

A lo largo de toda esta relación simbiótica con el cuerpo adulto las personas encargadas de acompañar y cuidar de su mamá,  son las que tendrán mayor protagonismo para las criaturas. De esta forma hermanas, hermanos, tías, tíos, abuelas,  abuelos, amigas, amigos, familiares más íntimos, madres de día y/o personas especializadas, prestan la gratificante labor de colaborar para que los cuidadores principales puedan disponer también de sus momentos intimidad. En la medida que la propia biopsicología de la diada requiera y/o permita es fundamental que la pareja siga colmando sus niveles de vitalidad.

c

Llegado el gran momento se romperá la profunda unión con el cuerpo al que estaba vinculado,  si deseas profundizar puedes leer“La primera separación y el inicio de la socialización”. 

Pasito a pasito su sistema nervioso irá conformando la comunicación entre el cuerpo y la psique infantil dando forma a su propia conciencia emocional.  Toda una serie de procesos físicos, energéticos y mentales que van a estar muy condicionados por la calidad de la relaciones y las vivencias de la criatura a lo largo de estos tres primeros años.  Por ello es vital poner la atención en cuidar de todo proceso de desarrollo intrauterino desde el momento de la concepción, dónde a mayor inmadurez, mayor es la fragilidad del organismo,  

El desarrollo madurativo infantil continuará su paso gradual hacia la autonomía (“De la satisfacción oral a la satisfacción genital” ) para seguir explorando y creciendo de las variadas  interacciones y vivencias dentro del entorno con el que conviva, familia, cuidadoras y cuidadores, compañeras y compañeros, animales, árboles, plantas… hasta su llegada a la edad adulta.

Gracias a todas las experiencias y la calidad bioenergética de todas las relaciones vividas, los seres humanos llegamos o no, a ser adut@s capaces de cuidar de nuestro propio equilibrio vital, además de sentirnos responsables o no, del gran ecosistema del cual somos parte ¡La tierra!

c3

¿Existen mejores y mayores motivos para promover el sano desarrollo de nuestras criaturas?

 Las últimas investigaciones en neurociencias hoy confirman  lo que viene formando parte del instinto mamífero humano desde sus orígenes. Queda por tanto más que comprobado que son el vínculo materno, los cuidados familiares y el respeto a los ritmos biopsicológicos y necesidades de los seres humanos, durante su desarrollo, de los mejores remedios y medicinas, además, de una excelente inversión en prevención primaria y salud mental psicosocial de niñ@s, adolescentes, adult@s, ancian@s.

Y quien no dice que pueda ser, una acción más, para que el ser humano recomponga su propio equilibrio vital, el equilibrio natural y la biodiversidad de nuestro hermoso planeta. Descubrimientos que ya se veían reflejados en las investigaciones de Wilhelm Reich sobre la propia naturaleza humana. y es que aunque creamos que por fuera nuestras criaturas son parecidas, dentro de cada una de ellas existe toda una vida interna que muestra lo contrario.

 

 

 

Más

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .